La nueva aristocracia

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¿Por qué es tan importante defender los avances hacía la liberación animal?

Estos últimos días hemos leído todas las excusas y comparaciones posibles para justificar el uso de pieles de animales apelando a la frase “Quién este libre de pecado que tire la primera piedra”
Una frase que irradia egoísmo, individualismo y es lo opuesto a sororidad y justicia social.
Cosas del neoliberalismo
Vemos como debates que habían quedado atrás vuelven a la política y las calles. Volvemos a la casta, la ranciedad y por el camino nos hemos dejado los valores.

¿Por qué el uso de pieles lleva implícito un mensaje rancio, machista y sobre todo sangre, mucha sangre derramada?

Hagamos memoria. 

Las pieles siempre han sido una marca de estatus social. La distinción entre la plebe y la aristocracia. 

En 1900 pasó a formar parte de la estética Hollywoodiense. Las famosos llevaban abrigos de piel y cuanto más grandes y vistosos mejor. Era el máximo exponente de la fortuna y el poder. 

También las llamadas “mujeres trofeo” llevaban sus abrigos de visón o foca. Ya que debían distinguirse del resto de mujeres.

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Recordemos a la conocida Cruella de Vil. Una de las villanas más odiadas de la historia del cine.
Conocida por hacerse abrigos de piel con animales y tener una fabrica de animales para la confección de abrigos con sus pieles. 

La película de Disney  de 1964 dio un mensaje muy importante a toda una generación: “Los abrigos de piel son crueldad”

Recordemos que el nombre de la villana en cuestión lleva en su nombre las palabras crueldad y vileza.

A principios de siglo revistas de moda archiconocidas y con una influencia grandiosa advertían a las mujeres sobre la piel falsa.
Entendiendo como piel falsa la piel de gato (en vez de foca) y Rata acuática (en vez de visón).

En una de estas revistas se podía leer:

Las mujeres refinadas no deberían llevar pieles sin caché.

Y calificaban la compra de lo que llamaban piel falsa (la da gato, rata acuática o mapache) como una inversión peligrosa.

Siempre habrá engaño mientras las grandes masas ansíen parecerse a los que se pueden permitir ropas caras y bonitas.
— New York Times. 1924.

En referencia a “los engaños” con la piel falsa o mejor dicho pieles de animales menos “valiosos”.

En 1970 comenzó el activismo directo por los derechos de los animales, y más concretamente, en contra del uso de pieles de animales para vestir a otros (humanos).
Una de las primeras batallas ganadas fue cuando en 1973 se legisló en algunos países para proteger a las especies en peligro de extinción que vivían en libertad. 
Durante los 70-80 y llegando a su punto álgido en los 90 las protestas contra las pieles comenzaron a calar en la sociedad y a hacerse muy visibles en gran parte gracias a PETA y sus campañas con rostros conocidos.

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En concreto la campaña “Prefiero ir desnuda que llevar pieles” donde las top models del momento, Noemí Campbell y Cindy Crawford se posicionaban en contra del uso de pieles en 1992.
El ideario de estas campañas Dan Mathews manda un mensaje claro: “Llevar pieles no mola”.
El uso de pieles está asociado de manera directa a artistas y famosos y si ellos las usan, lo normalizan y lo popularizan entre las masas.
Por eso es tan importante que la gente influyente tenga esa consciencia social y sea consecuente con el alcance de lo que publica en redes o muestra al gran público.
Dan Mathews se ha convertido en la cabeza visible de la lucha contra las pieles. Es el azote de las peleteras. Sabe hacer llegar el mensaje adecuado a las grandes masas.
Mathews afirma:

La gente no quiere estar informada, la gente quiere entretenimiento. De esta manera están recibiendo el mensaje sin darse cuenta

Lo mismo ocurre a la inversa. Cuando gente famosa saca abrigos de piel de animal esta dando un mensaje claro y explícito que la gente aceptará con gusto. Porque mientras ande yo caliente…

Recordemos acciones directas de activistas tirando pintura sobre los abrigos de las señoras pudientes que paseaban orgullosas la piel de otro por Rodeo Drive mientras miraban de reojo a los vagabundos tirados en la acera. Esos sin techo, sucios y sin tener que echarse a la boca. Muchos de ellos ex militares, patriotas trastornados por los horrores vividos en nombre de una bandera. O mejor dicho, en nombre de los maridos de esas señoras que los miran como si fueran basura.
Acciones como esas abrieron muchos ojos y consciencias. La sociedad comprendió a base de trabajo y activismo que las pieles son crueldad.

Pero estamos volviendo atrás. No se si habéis visto la película Gracias por fumar

La industria del tabaco apeló a un discurso muy masticado y eficaz para defender su negocio: “la libertad individual de hacer lo que a uno le de la gana está amenazada por las trabas a la industria del tabaco”. 

Este mismo discurso es el que promueve la industria peletera. Para que cambiar lo que ya funciona. 

La libertad individual de vestir lo que nos de la gana, comer un bistec, … se ve amenazada por los activistas.”

Ergo los activistas son el enemigo. Están luchando por quitarnos nuestra libertad de poder disfrutar de un buen bistec o vestir un abrigo de zorro.
Esta industria llego a comparar el activismo por los derechos de los animales con las personas que están en las puertas de las clínicas abortivas defendiendo el derecho a la vida y demonizando a aquellas mujeres que están ejerciendo su derecho al aborto.
Como se fuera una comparación remotamente razonable... 


Ya nos avisaba Orwell en 1984, la tergiversación del lenguaje a favor del control de masas ha llegado para quedarse. Las nuevas tecnologías nos mantienen lobotomizados mientras las derechas y macro corporaciones emborronan con discursos ilícitos y mentiras todo lo que muchos activistas han logrado durante años de lucha. Perdiendo su libertad, y jugándose la vida. 

Es lo que tiene no tener memoria. 

 
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En 2005 el FBI puso en el nº1 de la lista de terrorismo doméstico a los activistas por los derechos de los animales y a los ecoterroristas (así llaman ellos a las personas que liberan animales de una muerte segura).
A nivel internacional Osama Bin Laden ostentaba el número uno. 
Aquí si que podemos decir: “Ni que fuera yo Bin Laden”. Como dice Belén Esteban aka la princesa del pueblo.

En esta lista de terrorismo doméstico los ecoterroristas y los activistas por los derechos de los animales estaban en el número 1 no por el número de muertes causadas sino por los millones perdidos por las empresas a causa de sus acciones.
Estaban por encima del Ku Klux Klan y de los supremacistas blancos. Habiendo estos asesinado a gente.
En la misma época en que suceden los atentados de Oklahoma City y los atentados terroristas de Atlanta del 96 perpetrados por Eric Robert Rudolph. Los primeros obra de supremacistas blancos y este último por terrorismo religioso.
Donde Rudolf atacó una discoteca de lesbianas, dos centros de aborto y un pabellón olímpico. Aunque en la memoria colectiva solo ha quedado el ataque del pabellón.
Ya se sabe, las mujeres y menos las bolleras no merecen ser recordadas como víctimas. 

Los activistas y ecologistas no daban crédito a la lista presentada por el FBI. Ellos estaban por encima de Rudolph y el resto de supremacistas blancos.
La violencia de la extrema derecha se ignora y se da por echo. Está enquistada y forma parte del sistema. Eso es muy peligroso y lo estamos viviendo hoy en día.

El verdadero enemigo es el que quiere dinamitar un sistema opresor. Aunque no vaya dejando ríos de sangre por el camino.
Recordemos que en los 50 y 60 el FBI hizo listas de homosexuales conocidos registrando todos sus movimientos. Para tenerlos controlados ya que se consideraban una amenaza al status quo y a las familias tradicionales. 

¿No os suena?


 
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Hacer un inciso en el tema “faux fur” (piel falsa). Ya que ha sido usado como argumento por la industria para seguir despellejando vivos a animales enjaulados. Alegan que la piel falsa es muy contaminante ya que esta hecha en su gran mayoría de materiales sintéticos. No vamos a entrar en este tema en este post ya que se alargaría demasiado pero podéis googlear sobre la contaminación generada por el proceso de hacer abrigos de piel de animales muertos y veréis que su teoría no se sostiene por ningún lado. 

Volvamos al tema. Esta moda comenzó para que la gente pobre pudiera vestirse como la gente rica y famosa. Emborronando de este manera posibles distinciones de clase. Aunque solo fuera una herramienta psicológica. Un poco de soma para un pueblo ansioso por comprar “el sueño americano”.
Hoy en día cuando una famosa/so usa estos abrigos llamados “Faux Fur” está realizando un acto político. No solo por los animales también por la igualdad social.
La segunda ola del feminismo lo dijo claramente:

Lo personal es político.

Ponerse un abrigo de piel es defender unas ideas. Defender la ranciedad, la opresión, la crueldad, el clasismo, …
No se puede ser tolerante con la crueldad extrema. No se puede ser tolerante con la opresión. En esto no hay medias tintas.
Os hemos querido hacer memoria para que seáis conscientes de todo lo que esta en juego. Porque al igual que todos los avances en pro de la justicia social, los avances por la liberación animal han sido y son perseguidos.
Que el uso de pieles es de extrema crueldad, clasista y defiende ideales obsoletos (que están volviendo con fuerza) era algo que ya habíamos entendido.
No hagamos que la lucha de muchas generaciones sea en vano. Necesitamos un discurso fuerte, estar más unidos que nunca y sobretodo, nuevas estrategias de activismo.

El hecho de que las nuevas generaciones de famosas estén volviendo al uso de pieles es grave. Porque implica todo lo anteriormente mencionado.

Hemos escuchado la palabra linchamiento, ataque, ... Los linchamientos están sobre las espaldas de los activistas que son perseguidos y encarcelados. Amenazados y asesinados.

fotos: Jo-Anne Mcarthur / We animals

Como es el caso de Kevin Johnson y Tyler Lang encarcelados por terrorismo durante 3 años por soltar a 2000 visones y zorros de granjas peleteras. Los ejemplos podrían ser muchos y muy diversos.
Más de 300 asesinatos de ecoactivistas en 2017. La cifras siguen subiendo año tras año. 

¿Y nos atrevemos a hablar de linchamientos cuando se hostiga a una famosa por llevar muerte sobre ella? Es “atacada” por defender la injusticia y la violencia por el mero hecho de llevar un cadáver encima.

Si creemos que eso es violencia es que no hemos entendido nada.
Pensamos en lo que esta en juego, que es mucho y muy importante. Y dejémonos de frivolidades.